domingo


    Tenia por previsto que me ibas a arrebatar el orgullo y me sentí tan aborrecida de mi misma, tan poco, pero ahora coincido con el mundo tú no me mereces. 
    Y me dejaste con tu destructiva ausencia, con mis vaivenes y dudas en el corazón. Tu esplendida huida me dejo marcada pero no te preocupes en mi pobre corazón estas siendo borroneado.
           Tomé tus palabras acogedoras a pesar de que ya este cansada de escucharlas y las arropé en mi corazón. Ya nada se puede comparar con el presente, las resignaciones, el odio, las ganas de terminarlos todo, eso se quedo en el olvido con mí noches solitarias de insomnio. 
             Mi mente esta nublada, pero te pienso, pienso en tu hermosa sonrisa y en tus agradables ojos color cielo, escucho tu voz, esa pequeña sinfonía que me llena el alma de paz y regocijo.
          Las agujas del reloj se pararon, el tiempo se congelo y tus palabras están siendo borradas. No podemos cambiar el pasado pero podemos tener un futuro mejor.
            No puedo dejar de escucharlos gritar, está, es la primera vez que oigo esa voz, esa que retumba en mi cabeza y no me deja pensar, tiempo atrás hubiera huido pero ahora suena tan seductor.
             Las hojas comenzaron a desteñirse, el otoño estaba comenzando aunque yo parezca cabizbaja por esto, no es así, otoño me regala su mejor collage de hojas en tonos ocre. En otoño te conocí, en otoño me enamore por primera vez y a pesar de que a veces el frió te traspasa puedo abrigarme en el lecho de tus brazos, en lo cálido de tus labios y en tu furtiva mirada.
               Tienes una mirada perdida sin espíritu, un alma descosida y una herida que sale a relucir en las noches de octubre. Tienes un paso lento y un pelo alborotado, una risa casi muda y un mal genio que a veces me saca de mis cabales pero tienes un buen corazón un rostro singular y una voz fuerte, clara.

miércoles

    La trasnoche cayo con un leve golpe en seco. Las paredes de mi habitación se nublaron y las luces de las calles se apagaron. Mi último suspiro liberado en el último latido de mi corazón, todo quedo a oscuras, mi alma y mi espíritu.

        Lagrimas en mi cuaderno, una taza de té en mi escritorio y un sin fin de pensamientos, uno tras otro. Esta noche no podre dormir me falta el abrigo de tus besos en mi piel.
      Tuvimos un largo tiempo, todo este bien dijiste pero mentías, el tiempo nos comió, nos devoro, nos hizo amantes y nos hizo enemigos. Quiero perderme de nuevo entre tus sabanas, despertarme entre tus brazos y morir en tus labios para poder renacer en tus ojos.
       Me veía a mi mismo de lejos, en un pasado no tan pasado, y me despreciaba, me consideraba el peor de los imbéciles, como el niño que agarra su juguete preferido, el que mas quiere, y lo golpea sistemáticamente contra el suelo, para ver si es resistente o no. No, no era tan resistente como yo creía: se hizo pedazos, me quede sin mi juguete preferido. Y ya puedes llorar, ya que no lo volverás a tener.


    Y solo fuiste otra mas, otra mas que rompió mi corazón por ultima vez.
    Ahora me pregunto...¿Quién eres tú? ¿Quién fue el primero en crear toda esta madeja? me sigo interrogando y pienso quién fue el primero en alejarse del otro. ¿Donde estás? Solo fuiste la locura de un sueño de verano. No me digas que tan solo fue un sueño. Solo soy un estereotipo de una mente oxidada, de una mente febril que ha dejado de sentir. Una mente que siente asco de si misma. Un pensamiento que quisiera saltar al vacío, ahogarse entre sus propias lágrimas, sin sentido ni control. ¿Y si lo que pensara fuera cierto? Solo viniste y me arrebataste la dirección de las cosas y ahora simplemente, así como así, te borraste entre las tinieblas de esta oscura y fría noche de febrero.
           Recuerdo tu voz, ese sonido entre cortado que me murmulla al oído por las noches, también recuerdo tu aroma, un suave perfume que me embriaga el alma y me abraza al despertar, por último, pero no menos importante tus ojos, tu mirada, esa mirada que dice no te vallas nunca.
Me veia a mi mismo de lejos, en un pasado no tan pasado, y me despreciaba, me consideraba el peor de los imbeciles, como el niño que agarra su juguete preferido, el que mas quiere, y lo golpea sistematicamenten contra el suelo, para ver si es resistente o no. No, no era tan resistente como yo creia: se hizo pedazos, me quede sin mi juguete preferido. Y ya puedes llorar, ya, que no lo velveras a tener.




La necesutava a ella, me habia acostumbrado a ella y ahora me parecia que ninguna otra mujer le llegaba a la suela de los zapatos.

viernes

    ¿Quien me regresa a mi el tiempo perdido?¿Los besos dulces?¿Las cálidas caricias?¿Quien?¿Quien me devuelve los momentos borroneados?
Memorias congeladas en fotografías que no me alcanzan.
    En un bello boulevard de parís me gustaría perderme entre tus ojos, me encantaría sentir que me derrumbo en tus brazos también quisiera, si el tiempo me lo otorga, tomarte la mano y sentir la calidad luz que irradias. Gustaría de tomarme un tiempo, un largo tiempo, para concluir con mi vida, besarte al amanecer, colorearte el mundo y por ultimo dormirme a tu lado.
       Me quede con el alma descosida y una mente sacudida, llena de embarrulladas palabras efímeras. Tengo por previsto que no eres otro espejismo pero anhelo que seas solo imaginación, no quiero sentirme caer de nuevo.
    Solo recuérdame en la tinieblas de aquella noche, “tú y yo’’ no es una composición perfecta. No consigo acordarme de ti porque jamás poseí intensiones de hacerlo verdaderamente.
Lo siento, adiós estimado anónimo.